
Se trata del Instituto la Casa Amiga de los Pueblos de Cuba, en Argentina.
Representantes del Instituto la Casa Amiga de los Pueblos (ICAP) de Cuba,
en Argentina, visitaron la semana
anterior la localidad en el marco del Plan de Alfabetización Cubano “Yo si
Puedo” que se implementa desde principio de este año en Salsipuedes y que ya
tuvo sus primeros egresados.
El objetivo de la visita es la de “conocer”
los lugares donde se encuentran instaladas y funcionando misiones cubanas. De
esta forma se profundizan las prioridades y se intercambian experiencias
culturales y educativas, entre otras.
Así, el viernes 02 de julio arribó a la localidad, Armando Guerra, quien
mantuvo un encuentro con el Intendente Sergio Cornejo, la representante de la
Asociación Civil “Un Mundo Mejor es Posible”, Alcira Vaca, y los coordinadores
del Plan de Alfabetización Cubano en Salsipuedes “Yo Si Puedo”.
Tras la reunión y en un ambiente de plena camaradería, el representante cubano
se trasladó hacia el barrio San Ambrosio, donde conoció uno de los cinco
centros de capacitación que actualmente funcionan, interiorizándose respecto de
su organización y diagramación, para lo cual mantuvo cordiales conversaciones
con sus integrantes.
“Yo si puedo”. El programa
inició en Salsipuedes a principio de este año, tras la firma del convenio
respectivo entre la Municipalidad y la Organización cubana “Un Mundo Mejor es
Posible”.
El convenio tiene un plazo de 12 meses, tiempo en el que, según manifestaron representantes de la fundación, Salsipuedes podría ser declarada “Municipio libre de analfabetismo”.
El
programa basa su estrategia en el conocimiento
empírico de los números, que tienen las personas a partir de la vida cotidiana.
Así, cada vocal se asocia a un número y se aprende a leer y escribir a partir
de una cartilla impresa en la que también se realizan ejercicios a partir de
consignas dadas.
El programa también incluye un soporte
audiovisual en el que se utiliza un televisor y una video. Además incorpora el
rol de facilitadores, se trata de personas de la comunidad, no necesariamente
docentes, que acompañan el proceso de aprendizaje de quienes desean
alfabetizarse. Las 65 videoclases, distribuidas en 17 casetes, son dictadas por
una docente que desarrolla los contenidos a partir de los elementos propios de
la cultura de cada lugar.













